Bajar de aquí los artículos para la sesión dos.
No olviden realizar sus reportes como comentarios en esta mísma página.
Artículo de Norberto Chaves.
Artículo de Ken Garland
Artículo de David Sless
Un video de Norberto Chaves sobre la Marca / País

Sesión II: Las prácticas del diseño
En esta ocasión nos topamos con Norberto Chaves que nos habla de El Diseño como una rama de la planificación y como ahora las escuelas y enseñanzas deben dirigirse por una vía hacia la comunicación y mejor entendimiento del usuario, que las meras artes del diseño.
Por otro lado nos encontramos con Ken Garland donde nos menciona brevemente algunas de las cosas que debemos hacer para reforzar el diseño, y cito lo que comenta en su discurso para la conferencia Diseño para la Supervivencia “Visión 67”, – Lo que propongo como la cuarta tarea de supervivencia es que intentemos identificar a nuestros clientes reales,…y nos identifiquemos con ellos, …son los que importan. -
Y por último David Sless nos muestra una guía básica sobre cómo y por qué debemos mostrar la información y qué deseamos que el usuario haga con esa información, cuál es la finalidad de compartirla y sobre todo usar la educación de transmitir la buena y oportuna información a través del diseño.
De estas tres lecturas la que más me conmocionó, pues me sentí identificada en muchos aspectos, fue el escrito de Norberto Chaves, me hizo reflexionar, pensar y recordar tantas cosas que he escuchado y vivido al ser diseñador, productor e IBM, por el concepto en el que tienen al diseño, mi profesión. Me vienen a la mente todos esos pseudo “creativos de último minuto”, que desean aportar grandes ideas sin ninguna base, sólo por que se vería “bonito”, aquellos que por tener un cargo, un buen puesto o ser los que siempre traen la manzana al jefe, creen tener la razón sobre todas las cosas y sobre años de estudio. Si bien no somos una profesión de cálculos infinitesimales y cálculos exponenciales, tampoco somos lo que muchos consideran una carrera para pasar el rato, ni el típico de “quiero una maestría, quiero algo fácil, para tener el título”.
Como bien lo comenta Chaves necesitamos una cultura del diseño actualizada respecto del nuevo escenario social y esto es en todos los sentidos, desde el que te busca como “un favorcito”, hasta el que te corrige porque piensa que su logotipo amarillo fosforescente será la sensación.
– Vivimos en una época de cruda improvisación -, bomberazos a la orden del día sin ninguna retribución ni respeto por lo que hacemos, es hora de cambiarles el chip y como dice Garland, identifiquémonos con nuestros clientes reales, ellos son los que importan, la información también es la que importa. Identifiquemos lo que somos para poder reflejarlo al mundo. Amemos la crítica porqué ahí es donde debemos retroalimentarnos y aprender a crecer. Y concluyo citando el video consecutivo al de Marca País de Norbeto en la TEDxBuenosAires 2012, donde en una plática muy amena titulada: Nunca pidas permiso por Ronald Shakespear nos dice: El diseño no es necesario, es inevitable.
Sesión · 2 · Las prácticas del diseño
Norberto Chávez, en su texto “Arte aplicada o técnica de la comunicación” nos habla acerca del diseño y la problemática en cuanto a la identidad y la manera de hacer llegar la información, y como ésta es digerida por la sociedad. Si el diseñador no tiene una análisis previo del consumidor objetivo al que se le quiere hacer llegar el mensaje, se comienza a generar un diseño sin ningún sentido, dándole solo importancia a lo “bonito que se pueda ver”.
Por otra parte Ken Garland, refuerza la idea de dejar de generar materiales que no tengan ningún contenido, ni sentido, para de esta manera poder concentrarnos en producir materiales que tengan información esencial, que produzca un impacto en el usuario y una experiencia que perdure. Se debe desechar la información que solo sirve de relleno y que no genere una conciencia de lo que se quiere dar a conocer.
Por ultimo, David Sless, nos habla de generar conciencia sobre el fin al que queremos llegar al crear un diseño y como lo lograremos para que el usuario pueda tener un buen manejo del mensaje que se le quiere transmitir.
Como conclusión, se pude decir que el trabajo multidisciplinario es de suma importancia para el desarrollo de proyectos y la adquisición de nuevas habilidades, lo que conlleva a la generación de buenos productos que generen experiencias que pueda quedarse grabadas en el consumidor y puedan ser apropiadas por ellos.
Como diseñadores, debemos siempre analizar quien va a ser el consumidor final, ya que este es quien va a recibir el beneficio de la información que podamos generar. Cada mensaje que se crea puede tener una interpretación distinta, dependiendo de cada contexto, es por ello la importancia del estudio del usuario final para poder llegar al objetivo de una buena recepción del mensaje.
Chaves nos habla de la problemática del diseño, donde señala que no tiene una definición de lo que es. Comienza cuestionándose si es un arte aplicada o una técnica de comunicación y de que forma se debe calificar o aprobar, partiendo de esto, señala que como arte aplicada es relativa su percepción pero en la comunicación es posible ser medida gracias a la eficacia. Otro punto que señala Chaves es que esta disfunción de la identidad que tiene el diseño, bien puede venir desde el núcleo de la enseñanza ya que existe un déficit teórico por parte del diseñador.
La conexión clave entre las 3 lecturas para mí, es la educación y no sólo en un modo de formación profesional sino también moral, por ejemplo, en la lectura de Garland se nos habla de transmitir el mensaje, evitar a toda costa factores como las élites, el contenido sin sentido y el cambio de actitud por centrarse en el mensaje y a las personas a las que de verdad va dirigido el mensaje. La educación en la lectura de Slees, la detecto cuando nos dice que hay que valorar, respetar y sensibilizarnos ante como damos información y a quien se la estamos dando.
Se comenta que empezamos bien con nuestra educación pero poco a poco se va deformando, quiero decir, primero: sí creo yo que el diseño es un arte aplicada pero sin llegar a ser arte tal cual ya que es racionalizada de forma que cumple una tarea para resolver cierto asunto, esto al mismo tiempo se convierte en una técnica para comunicar ya que esta dotado de significado por la racionalidad; segundo: las demás personas están educadas de forma que piensan que el diseño es meramente algo estético, de adorno, y por ende eso es lo que se nos pide hacer y que a veces lo que hacemos ya que sí, efectivamente vivimos en un mundo que se mueve por ganancias, consumismo e intereses.
Yo aún no he trabajado, no tengo tanta experiencia en este mundo todavía como para estar infectada de tal modo que tenga que hacer algo que no me gusta para ganar dinero y sobrevivir o que crea que sólo hay que hacer algo bonito y ya. Tengo varias metas y una de ellas es crear una publicación periódica donde pueda dar información A LOS CIUDADANOS. Hay muchas cosas que no se dicen y si algo me dejaron las lecturas son:
- Slees y Aristóteles tienen razón en algo, la política, TODOS somos seres políticos y debemos participar en la sociedad, yo lo puedo hacer brindando lo mejor que pueda la información que hay.
- Diseñar no para los diseñadores, ni para el que paga, sino para al que le sirva.
- Creo verdaderamente en la especialización, pero también creo que debemos de saber más sobre todo, más sobre mercadotecnia, más sobre tecnología, más sobre leyes, más sobre economía, más de todo.
Las Prácticas del Diseño.
Garland nos sumerge en su vida laboral y con sus experiencias, nos narra lo que debemos hacer como diseñadores. Sobretodo como diseñadores de la Información, donde nuestro papel es vital, ya que nosotros somos los creadores de ese medio (interfaz) para poder comunicar una idea o información.
Me gusta como Garland desglosa la disciplina del diseño, desde un punto de vista meramente laboral, (ejercer simplemente una profesión) hasta algo más pasional (experimentar con nuevas propuestas gráficas y de comunicación.)
Haciendo una retrospectiva de mi vida laboral después de leerlo, es un poco triste ver como aspectos que menciona como fundamentales para sobrevivir en esta área, en ocasiones uno no los aplica por temor a otros.
Poder concebir estrategias y trabajos rentables, donde haya un beneficio financiero a los clientes. Generar un ciclo productivo donde al ganar el cliente también gana el diseñador. Pensar en proyectos a largo plazo o de una comunicación continua.
Debemos saber leer las necesidades o problemáticas de la sociedad, no simplemente dar una “buena” opción. ¿Cuál es la verdadera necesidad? y ¿Qué tengo que hacer para encontrar esa necesidad? También estoy de acuerdo en que debemos descubrir a nuestros verdaderos clientes. Muchas veces damos por sentado quienes son, pero… ¿Realmente ese público son nuestros verdaderos clientes? o ¿Va dirigido a ellos?
Me queda claro que a veces nosotros como diseñadores tenemos el vicio de buscar el prestigio comercial (no es que sea malo), pero no significa que eso le vaya generar un beneficio al cliente. Eso es porque como bien dice Garland a veces tomamos recursos estéticos por necesidad y no por funcionalidad de la información.
Para concluir creo que tenemos que quitarnos muchos vicios si es que queremos que se nos tome como una disciplina capaz de realizar una estrategia eficaz (generar beneficios) y no simplemente cosmética.
David Sless antes de sumergirnos en como aplica el Construccionismo nos dice que se trabaja de una forma inadecuada. No nos basamos en la información, no la fundamentamos, no hacemos ningún intento por dar una explicación, tampoco ofrecemos porque de los objetos de diseño y sobretodo el saber o entender los sentimientos de las personas a las que va dirigidos dicha información.
Veo como las lecturas aunque son de tiempos y autores diferentes tienen un par de puntos en particular que es la Información y la Interacción.
De Sless me quiero llevar las siguientes ideas:
·La interacción sucede en el espacio entre dos personas u objetos. (Desde una simple conversación).
Construimos nuestra realidad social a través de la conversación.
·El diseño de información siempre tiende a satisfacer ciertos intereses particulares desde una organización, una sociedad o un individuo.
·Entender en primer lugar cual es nuestra posición dentro de la información.
·La gente ve y actúa en relación a la información dependiendo de su posición dentro de ella.
·Trabajamos con la gente para llegar a resultados útiles.
Es un arte amable, dedicado a ayudar personas y proporcionar información.
(Los buenos modales y el diseño van de la mano)
y por ultimo pero no menos importante Norberto Chavez donde el encuentra que el punto delicado de la problemática es la enseñanza. Donde desde sus raíces académicas ni siquiera la podemos llegar a definir. Los autores se complementan entre sí, ya que hay muchos puntos en los que ellos mismo se repiten. Lo importante que es la información, donde debe estar nuestro lugar como diseñadores y que tenemos que aprender a definirla para definirnos nosotros mismo y eso se logra desde la educación.
Sesión 2: Las prácticas del diseño
Ken Garland, en su texto Estas son algunas cosas que debemos hacer, nos invita a reflexionar acerca de nuestra labor como diseñadores y nuestro impacto social. De igual manera, hace hincapié en hacer diseño centrado en el usuario: “vemos que diseñamos para nuestros colegas diseñadores y buscamos su aprobación, a tal punto que excluimos toda consideración por aquellos a quienes se dirige ostensiblemente nuestro trabajo”. Como diseñadores de información debemos buscar solucionar los problemas y satisfacer necesidades del usuario final, no de nuestro cliente o quien nos contrato ni de nuestros colegas; esto puede ser relacionado con los temas de la sesión anterior y la innovación en la interfaz. En ambos casos nunca debemos olvidar que el usuario es quien realmente va a consumir nuestro diseño.
Por otra parte, David Sless nos presenta lo que él considera como principios del diseño de información. Sless plantea que “the heart of information design practice is concerned with making information accessible and usable for people” y los diseñadores debemos pensar en la interacción que los usuarios tendrán con la información que les vamos a presentar: ¿Qué queremos que hagan con ella? ¿Está enfocada en un call to action?
Sless concluye su texto hablando del diseño de información como una acción de cortesía, de valorar y respetar a los usuarios, lo cual considero que es un principio ético de vital importancia precisamente porque nuestro trabajo gira en torno a los usuarios y la solución a sus problemas de comunicación.
Por último, Norberto Chaves profundiza sobre las deficiencias que rodean al diseño gráfico: desde la subestimación de la sociedad hacia esta disciplina e incluso la falta de entendimiento de los alcances de la misma, como la subjetividad de ella y cómo afecta la manera en que cada uno de nosotros ejerce la profesión.
Desde mi punto de vista, los tres autores coinciden en la necesidad e importancia de reevaluarnos como diseñadores y buscar tener una formación integral, es decir ir buscar más que los conocimientos técnicos y generar una conciencia ética y social. Como comunicadores visuales tenemos la oportunidad de tener un impacto social a través de los proyectos que decidimos tomar, y creo que lo más importante es, como lo mencioné anteriormente, es no olvidar a los usuarios. Asimismo, considero que es necesario generar una cultura de diseño la cual empieza con la misma formación integral de los diseñadores.
Norberto Chávez, últimamente dedicado al branding de lugares, diagnostica de una manera cancerígena la enseñanza del diseño. El apunta a que entre el caso de estudio y el proyecto a realizar existe un vacío. Un vacío en donde los diseñadores han dejado de lado la investigación, por no decir que no hay datos al respecto. Además, menciona que la calidad de un servicio de diseño gráfico se mide por la eficacia de sus productos en el cumplimiento de todas sus funciones específicas, o sea aquellas que satisfacen las condiciones de comunicación de cada caso concreto; para ello sugiere el desarrollo de una metodología dentro de cada proyecto de diseño para lograr comunicar de manera eficiente aquello que el cliente busca, y no sólo realizar un producto cultural basado en estándares estéticos. Para ello, declara un listado de síntomas de disfunción que limitan sensiblemente la eficacia operativa del diseño: a) el posicionamiento impreciso del diseñador gráfico y sus servicios en el mercado de la comunicación; b) el desarrollo desigual de los servicios de diseño gráfico y la consiguiente dificultad para su homologación; c) la desviación formalista en la jerarquización de los planos del programa de diseño; d) el pragmatismo o la tendencia a la respuesta no mediada por un procesamiento conceptual; e) el déficit teórico en el desarrollo de la disciplina; y por último, f) la irregularidad y la insuficiencia curriculares en la enseñanza de la profesión.
Es casi como decir que hace falta un replanteamiento en la manera en que se produce y consume el Diseño. Pero Chávez, apunta que, además de que el Diseño aparece como la segunda síntesis entre industria y cultura, entre el universo productivo y el simbólico, el Diseño, en sentido estricto, es una rama de la planificación. No viene así a desentrañar ni exaltar las potencialidades comunicativas del mensaje programado sino a agregar valor externos a sus contenidos latos. Lo valioso del mensaje se desplaza de la semántica a la retórica o a la estética superpuesta.
Estas conclusiones estipuladas por Chávez, comparten la misma idea central dentro del texto de Garland, quien busca deshacer los escaparates hegemónicos del Diseño como esa arma del capitalismo que conecta a sus receptores con los productos. A la manera de Chávez, también busca un refuerzo dentro del contenido del Diseño, un desarrollo sustentable (no sólo desde una amigable relación con el ambiente, sino de producir un diseño nutriente) que transmita información esencial.
Se toman estos puntos en cuenta para la realización de un Diseño consciente, y que por parte de Sless, quien propone cinco principios del diseño, dicha comunicación entre diseñador-cliente-usuario sea eficiente y coherente. Estos principios son los siguientes: política, toda la información se encuentra en un contexto político y está destinada a comunicar; posición, el diseñador debería ser capaz de descontextualizarse a modo de que pueda transmitir un mensaje sin prejuicios propios; parsimonia, este mensaje debe estar construido desde una optimización de recursos; politeness, el mensaje debe ser amigable con el cliente; y por último, performance, desde una mirada construccionista (no confundir con constructivismo) se construye el mundo, es decir, nuestra realidad está permeada por el diálogo que tenemos con la información que se genera a partir de este circuito, este punto es la puesta en práctica del diseño.
Somos participantes de una nueva dinámica sustentada en la expansión de sistemas informáticos y en la multiplicación de códigos específicos; bajo ese parámetro, la significación y la comunicación constituyen un desplazamiento epistémico en la fundamentación y transmisión del conocimiento: los ejes de realidad y verdad de la lógica binaria se han transformado en una función de interpretación relativa. Como promotores culturales, mediadores de la información, cargamos con cierta responsabilidad ante las necesidades de la sociedad.
Chaves nos menciona en su texto, los distintos conceptos del diseño, tanto como técnica de comunicación así como arte aplicada, se cuestiona sus funciones, en un ambiente laboral y social, así como criticar su esencia teórica, que tanto de esta teoría del diseño es realmente usada, y la importancia que ésta tiene para el desarrollo profesional de un diseñador. Dejar de lado el concepto de artes aplicadas, para enfocarnos en el análisis, el contenido, la forma y lograr comunicar los mensajes de una manera más efectiva y eficaz. En cambio Garland nos lleva por un texto con un tinte más pólitico, una postura que critica al sistema capitalista, pero tolerante a éste. A pesar de escribir dicho texto en el 67, el contenido y concepto, se adaptan muy bien en el presente, propone 4 tareas ha desarrollar en el ámbito del diseño y de la comunicación, donde lo más importante es el contenido que se desarrolla, su utilidad en la sociedad y como es presentado al usuario final. Busca sobre todo una consciencia social, un cambio en la forma en la que los mensajes y los medios de comunicación se desenvuelven y el contenido que transmiten, así como el respeto a los usuarios para los que se desarrollan dichos mensajes. El texto de Siess se adapta muy bien al de Chaves, y al de Garland, ya que menciona también la importancia de la teoría en el diseño de información así como la importancia que tiene el usuario dentro de las estrategias y procesos de diseño. Principalmente en la forma en la que nos desenvolvemos como profesionales con ellos, que tanto los tomamos a consideración para generar un producto final que será usado por ellos.
Me parece que la integración de estos textos son vitales para comprender, como dice el titulo de la sección: Las prácticas del diseño. Para comprenderlas no solo en “la práctica” si no mas allá de ellas, para meternos al fondo de lo que es el diseño, tanto como profesión como herramienta de comunicación. Darnos cuenta de la importancia que tiene la teoría del diseño, que sin ésta no se pueden realizar trabajos y proyectos bien sustentados. La investigación, el conocimiento de los elementos teóricos, la consideración y el respeto por el usuario final, son partes fundamentales para desarrollar bien nuestro trabajo, dar soluciones efectivas a nuestros clientes, saber el papel que jugamos dentro de la sociedad y poder crecer y ser mejores diseñadores.
La lecturas nos enfrentan con varios conflictos, uno de ellos es la falta de una metodología en el proceso de diseño, la ausencia de una base teórica o investigación y su inconsistencia en el concepto de diseño gráfico, por estas inconsistencias en la práctica muchos diseñadores carecen herramientas para poder fundamentar su trabajo.
La falta de consistencia en los planes de estudio hace que no sean clara las bases teóricas de un diseñador, limitándolo al ámbito técnico donde su desarrollo llegará a un limite, gracias a esto, nuestra profesión se confunde con otras que tienen áreas similares haciendo que el concepto de diseño gráfico sea mas confuso. Ni los diseñadores estamos conscientes de que tenemos que saber hacer para tomar este título, cosa que no pasa en otras profesiones. Otro aspecto que aumenta este conflicto es la creciente oferta de planes técnicos que aparentan que el diseño gráfico es simplemente el saber como utilizar la paquetería.
En la practica profesional nos muestra nuestras desventajas en la formación, pero estas no son excusas para no crecer profesionalmente, si se detecta en que se carece de alguna herramienta hay que remediarlo, cambiar la manera de actuar, pues esa es el alma de esta profesión, cambiar para mejorar, innovar y transmitir un mensaje. Al trabajar en un equipo multidisciplinario estas carencias se hacen obvias que imposibles no darse cuenta de ellas, y es necesario adaptarse para lograr cambios en la manera de ejercer.
El diseño es un proceso un objeto, es investigar, bocetar, medir, experimentar para obtener información sobre un proyecto que posteriormente se sintetizará para crear interfaces que transmitan el mensaje lo mas claro posible, y debe existir retroalimentación cuantificable.
Para obtener la información necesaria, la fuente inicial es el cliente, siendo en primer encuentro, la entrevista, el momento donde se establece que es lo se quiere transmitir, para esto se puede utilizar las 5 ps de David Sless: politics (a quien le interesa el proyecto, a quien le afecta), position: (la relación entre el cliente, los consumidores, el ambiente y el diseñador), parsimony (hacer la comunicación efectiva), Politeness (conocer a tu cliente y a su público) y performance (la evaluación).
También nos enfrenta a la responsabilidad de ser agentes de cambio, porque la práctica del diseño se debe de hacer pensado en el beneficio a la sociedad, aportando contenido de calidad y así reducir el producto basura que contamina no solo el ambiente sino también nuestra mentes. El diseñador debe pensar en su cliente, los beneficios que su trabajo le dará, pero debe enfocar sus fuerzas en satisfacer al consumidor final y la única forma de saber como lograrlo es estar en contacto con este y evitar diseñar para uno mismo.
Un buen diseñador es el que logra transmitir el mensaje de manera clara y además aporta significado a través de la estrategia que implementa para transmitir el mensaje, para seleccionar la estrategia adecuada en necesario estar investigar y utilizar una metodología.
Chaves contextualiza su trabajo desde una perspectiva que observa la poca definición que se puede apreciar con respecto a la práctica del diseño gráfico como tal. Nos dice que finalmente todos hacemos un poco de diseño todos los días, entonces ¿qué es lo que se supone que hace profesionistas a los diseñadores gráficos? ¿Qué es lo que los separa del resto de la población?
El mismo autor nos dice que esta indefinición ha sido causada por la ausencia de materias y exigencias disciplinares que hagan que los estudiantes de diseño gráfico sean más exigentes con el proceso que siguen en su trabajo. Para defender esta necesidad no sólo desde la parte práctica sino también de la teórica, nos recuerda que el diseño surgió de la combinación del ámbito de la producción y el ámbito de lo simbólico. Si las ciencias sociales fueron elevadas a la categoría de ciencia a pesar de que trataban con variables difíciles de estudiar, es porque demostraron que podían seguir una metodología científica que iba tan en serio como cualquier otra metodología de las ciencias duras. No existe ninguna apología que permita pensar que el diseño se trata de un desarrollo de valores estéticos especialmente cuando éste tiene el potencial de ser una disciplina cuyo fundamento es la planificación generada a partir de determinados datos arrojados por estudios.
La lectura de Garland apoya esta perspectiva. Él argumenta que todo cliente que contrata a alguien lo hace porque los datos le dicen que esta persona hará que su negocio sea rentable. Entonces, si el profesionista que contrata no está informado, si no sabe aprovechar sus recursos, entonces su valor decae. Sin embargo, creo que es conveniente señalar que incluso cuando un diseñador está en sintonía con las necesidades del cliente, lo que espera, y cómo funciona el mensaje o información para su público meta, también es fundamental que esté consciente de todas las partes que contiene el mensaje que reproduce. Es decir, no deberíamos pensar solamente en el diseñador como un empleado que las empresas ocupan para hacer llegar su mensaje y volverse más apetecibles para el consumo del público, sino pensar en el diseñador como un factor de cambio. Por ejemplo, recientemente, Dr. Pepper Ten recreó su estrategia de marketing y crearon un nuevo slogan: “It’s not for women”. Probablemente los estudios de mercado señalaron que efectivamente quienes más lo consumen son hombres y que tienen tales o cuales características, pero ¿era esta la forma más ideal de hacer que el producto se volviera más popular y que su consumo se disparara? Imaginar y proponer formas de comunicar un mensaje de maneras diferentes a lo que aparentemente es lo mejor, también se puede y se debe hacer.
Aunado a esto, la propuesta de Sless acerca de cómo debemos considerar nuestra materia prima (la información) apoya todavía más el pensarnos como factores de cambio. Él propone considerar al diseño de información como la profesión encargada de hacer que la información sea accesible y usable para las personas. Su argumento es que las historias que se crean en el diseño de información son creadas para dar coherencia a ciertos episodios y se basan en una exploración previa de la dinámica en la relación entre las personas y la información que ocupan. Así, lo que hacemos es como una teoría: el recontar retrospectivo de lo que hicimos para llegar a tal o cual conclusión. Sin embargo, este recontar retrospectivo no puede ser contado de la misma forma para todos. En esta parte en la que diferimos de lo que se espera al seguir una metodología para obtención de conocimiento científico, nosotros trabajamos también con materia subjetiva contenida dentro de la información: significados.
En este sentido, me parece que más que educar en el seguimiento de una disciplina para hacer del proceso de diseño algo “más serio”, el primer paso es hacerles estar conscientes de qué es exactamente eso con lo que trabajarán de ahí en adelante.
En las lecturas que nos ofrecen los autores David Sless, Ken Garland y Norberto Chaves encontramos planteamientos que van desde la necesidad de replantear la enseñanza del diseño gráfico y generar métodos de investigación para el desarrollo de los procesos de diseño, hasta la necesidad de regresar a uno de los orígenes del esta disciplina y que es pensar que se diseña precisamente para que un ser humano haga uso de ese diseño.
En ese contexto es importante hacer el respectivo énfasis en que constantemente los diseñadores comenten el error de olvidar los objetivos de su labor como profesionales. Parte de esa equivocación es que no cuentan con los fundamentos teóricos que les den métodos de investigación, mediante los cuales se garantice el cumplimiento de los objetivos.
Coincido plenamente con lo que plantea Norberto Chaves en cuanto al desconocimiento del cliente en relación a las áreas de acción del diseñador. No obstante, considero importante enfatizar que si bien la gran mayoría de los integrantes de la sociedad sabemos a qué se dedica un médico –curar padecimientos- no todos sabemos con exactitud las diferentes especialidades de la medicina.
Cito lo anterior porque me parece que es un fenómeno que ocurre en el ámbito del diseño en donde el cliente no sabe el área de especialización del diseñador y, además, no tiene porque saberla. Esto nos debe llevar a la reflexión de la importancia que tiene el hecho de que el diseñador explique al cliente sus áreas de influencia para evitar que existan confusiones en cuanto a lo que el usuario le puede solicitar.
Es importante destacar también la enorme variedad de enfoques que académicamente se le ha dado al diseño contribuyendo a la confusión tanto de los clientes como, incluso, de los propios estudiantes de esta disciplina.
Uno de los puntos fundamentales a los que hace referencia Norberto Chaves es al déficit teórico en el desarrollo de la disciplina. Y es que en este punto vale la pena cuestionar el diseño de los planes de estudio de las instituciones.
En ese sentido se puede hablar desde las universidades que presentan planes de estudio basados en la práctica cuyos egresados no pueden ser considerados más que técnicos. La contraparte son las instituciones que enfatizan en el uso de la teoría fundamentada en décadas pasadas.
Al respecto hay que establecer la necesidad de generar bases teóricas sólidas en los estudiantes para posteriormente introducirlos en las prácticas. Sin embargo subrayo la necesidad de que la enseñanza de las teorías debe ser en cierta medida experimental basada en la experiencia de quien la imparte. El gran problema radica en que en muchos de los casos quienes se dedican a enseñar la parte teórica del diseño no cuentan con vivencias reales en la disciplina.
Finalmente en cuanto a lo que plantea Norberto Chaves me resulta determinante subrayar la necesidad de la investigación como fundamento del diseño. La creación de métodos que nos permitan seguir una serie de pasos para la resolución de un problema le dará a la actividad del diseño la importancia que no ha percibido, en la actualidad, el cliente.
Me parece relevante el planteamiento de David Sless en cuanto a la amabilidad que debe tener el diseñador para con el usuario. En ese sentido, volvemos al punto de origen en cuanto a recordar el por qué y para qué se diseña: para que un ser humano haga uso de esa información traducida en diseño.
Sesión 2: Con las lecturas de Chavez, Garland y Sless que conforman la sesión de Las prácticas del diseño, nos hace cuestionarnos varios puntos, como lo es la enseñanza del diseño, la teoría en el diseño, y la práctica del diseño, y que a pesar de que ya tienen varios años las lecturas, podemos ver aún algunas actividades y actitudes reflejadas en el tiempo en el que vivimos actualmente.
La importancia en la enseñanza del diseño, radica en lo que se le enseña a los diseñadores, ya que como diría Sless desde el punto de vista construccionista, lo que construyamos en el presente tomando en cuenta nuestro pasado, nos hará tener una visión de lo que se quiere en el futuro. Lamentablemente para algunos la enseñanza del diseño sólo tiene que basarse en lo técnico, sin embargo no lo es todo, por lo tanto necesitamos de teoría, porque con ella como diseñadores podremos argumentar y fundamentar todo aquel proyecto que llevemos a cabo, y aunque no sea un área de estudio que se pueda comparar con química y alguna otra área de ciencias, el diseño también requiere de la experimentación, de la teoría, y de la ejecución.
Durante la práctica del diseño se debe explorar los tipos de problemas que tienen los usuarios al generar un significado con la información. Por lo que es esencial en el desarrollo del problema generar las preguntas iniciales que ayudarán al diseñador poder indagar más allá del problema que tiene el cliente y el usuario, de tal manera que las preguntas ayudan a conocer que quiere el cliente que el usuario haga con su información, y a conocer que hará el usuario con esa información.
Algo muy importante que se resalta es la importancia del usuario, nunca debemos de perder de vista al usuario, y lo que hace con la información, ya que al final de cuentas para eso se hacen los proyectos de diseño de información. Por lo tanto debemos dejar a un lado toda practica sin fundamentos, la express (aquella que practican los diseñadores que venden logotipos a $200 y que te lo tienen en 1 hora), los diseños que se realizan sin haber hecho una investigación y análisis del usuario al que estará dirigido, entre otras que solo perjudican a la disciplina, y por lo tanto logran que las demás áreas de estudio la consideren algo fácil.
Para concluir, “El corazón del diseño de información es hacer que la información sea accesible y usable para la gente”.